La química del aceite vegetal de acebuche silvestre

La química del aceite vegetal de acebuche silvestre

Hablar del aceite de acebuche es hablar del aceite de oliva de nuestros ancestros en la Península Ibérica. Comparten química pero el acebuche supera la cantidad de polifenoles: 250 que se le conocen hasta ahora. UNA BARBARIDAD!!!.

Si uno quisiera un rejuvenecimiento celular pensaría en antioxidantes; yo pensaría en una SINERGIA de antioxidantes. Cualquier antioxidante suelto, solitario, quizás no tenga los mismos resultados en tu organismo ni en tu piel.

Mi pasión por los aceites vegetales me llevó a entender muy bien el término sinergia. La Naturaleza crea una serie de componentes que se ayudan unos a otros hacia un fin y una meta determinados. Hay que entender que un aceite vegetal nace dentro de una semilla (en el caso de la oliva y del acebuche, en la pulpa). Esa semilla tiene un germen de vida, tiene lo más valioso de la planta para la supervivencia de la especie por lo cual, defenderá este precioso bien con los elementos más nutritivos y con una defensa de antioxidantes para que pueda sobrevivir. Es ingeniería bioquímica en su más alto desarrollo. Todo el alimento principal y su defensa pasa a la semilla. 

En la semilla encontramos triglicéridos y, como defensa, no sólo de éstos sino de la vida en sí, está una sinergia de antioxidantes que actúan según su potencia y defendiéndose unos a otros. Por ejemplo, el escualeno es un antioxidante muy sensible a la oxidación y, en este caso, está protegido por un arsenal de polifenoles y vita E y, cuando se oxida, le corresponde a otro nivel de antioxidantes, practicar la defensa.

Cuando hablamos de aceites vegetales siempre hablamos de ácidos grasos y creemos que un aceite es sólo eso y NADA está más lejos de la realidad, si eso fuera cierto, el acebuche y el olivo sería iguales y son muy, muy diferentes. Cada aceite tiene una personalidad única que no viene sólo de los ácidos grasos sino de la porción de vitaminas, clorofilas, minerales, etc que conforma no más del 1% en la mayoría de los aceites conocidos. Aún así vamos a echar un vistazo a sus ácidos grasos:

El ácido oleico es el predominante, claro está y, curiosamente no conozco ningún aceite vegetal que no contenga este ácido graso. Realmente debemos hacernos esta pregunta ¿por qué La Naturaleza eligió este ácido como presente en todos los aceites? ¿cuál será realmente su importancia?. Hasta ahora todavía no hay una explicación lo suficientemente convincente al respeto.

El ácido oleico es un omega 9 y su nombre le fue dado porque está muy presente en el olivo. Nuestra piel contiene ácido oleico, supone un 30% de los ácidos grasos de nuestra piel; le da suavidad y la mantiene flexible e hidratada al crear una pequeña película sobre la piel (ya sabéis eso de que un aceite no hidrata por sí mismo sino por formar una película que evita la evaporación transepidérmica).

El siguiente ácido graso importante en este aceite es el palmítico, éste es un ácido saturado de cadena larga con propiedades antimicrobianas y presente también en la piel humana.  Si sólo miramos estos dos ácidos grasos y pretendiéramos estudiar este aceite basándonos en ellos pensaríamos que es un aceite algo pesado y de difícil absorción. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, este aceite es ligero y muy absorbible y podría entrar en la categoría de aceites secos. Este secreto viene de esa porción de insaponificables de la cual hablábamos antes. Vamos a verla.

Entre los componentes principales de esta porción están: diferentes polifenoles, escualeno, alfa tocoferol y clorofila. Veámoslos por separado.

Entre los polifenoles principales está:

Oleocanthal: poderosísimo antioxidante. El Dr Amérigo dice: “Tiene propiedades antiinflamatorias, contra el dolor y contra la fiebre. Es inhibidor de la prostaglandina y anticoagulante. Y hace 4 años se descubrió que es protector contra el Alzheimer. Y la más sobresaliente de ellas es que el Oleocanthal se ha demostrado que mata células cancerosas “in vitro” en 30 minutos sin dañar las sanas”.

Hydroxylytyrosol: es uno de los antioxidantes más potentes de La Naturaleza, increíble pero cierto. Está en las hojas y frutos del olivo y en los aceites de oliva más preciados. Debido a su estructura molecular tiene un efecto antioxidante, anti-inflamatorio, anti- cáncer y preventivo de piel y ojos, neuroprotectivo (muy bueno para Alzehimer) , prevención de osteoporosis, etc. Un gran protector cardiovascular

Tirosol: compuesto fenólico del aceite que retrasa la neurodegeneración y reduce el estrés oxidativo. 

Oleuropein: es otro de los grandes antioxidantes en el aceite y es efectivo como antimicrobiano. Actúa con la bacterias como Staphylococcus aureus, Salmonella enteriditis y Bacillus cereus. En la piel combate los radicales libre causados por los rayos UV y la contaminación ambiental. Por lo tanto sería recomendable en formulaciones antiarrugas, flacidez y manchas. Los estudios también indican poder anti-inflamatorio al impedir la actividad de la enzima lipoxigenasa y así puede ayudar en casos de alergia y asma.

Escualeno: me encanta hablar del escualeno. Es un lípido que forma parte del sebo de todos los seres humanos y es un potente antioxidante, anti-tumoral, bactericida, hidratante y suavizante de la piel y con efectos rejuvenecedores. El aceite de oliva es uno de los aceites más ricos en este lípido y de donde se extrae para producir escualano (su versión hidrogenada). Se usa en acné y como rejuvenecedor. Tiene gran, gran afinidad con la piel y se absorbe rápidamente. Ayuda en la hidratación de las pieles más secas y tiene grandes aplicaciones a nivel médico. El contenido en acebuchina en los análisis de www.monva.es suele rondar los 6850mg/kgr aunque varia cada año en cada cosecha.

Clorofila: me encanta hablar de la clorofila, es un pigmento que las plantas verdes tienen y capturan las partículas de luz, las cuales le dan energía y así la planta consigue energía química para alimentarse, crecer y desarrollarse. Es molécularmente muy parecida a la hemoglobina de la sangre salvo que la clorofila tiene en su centro el mineral magnesio y la hemoglobina el mineral hierro. Contiene energía concentrada del sol y es un antioxidante y desintoxicante del organismo y por lo tanto, la misma función cumpliría en la piel.


Alfa tocoferol: es una de las 8 formas en las que la vitamina E puede presentarse en La Naturaleza. Gran antioxidante que previene coágulos en la sangre y fortalece el sistema inmune. Es un componente del sebo humano por lo cual usado en la piel ayuda a neutralizar los radicales libres y absorbe rayos ultravioleta y, por lo tanto, disminuye el deterioro celular por exposición solar. Ayuda a la suavidad e hidratación de la piel.


¿Todavía estás pensando en si debes usar este aceite en tu piel? Es maravilloso en formulaciones antiedad pero también para relajar el sistema nervioso como se desarrolla en mi curso: https://www.escuelaesenco.com/courses/sistema-nervioso-su-equilibrio-con-oleomacerados-yplantas-a-traves-de-la-piel/ .

Uno busca antioxidantes y se toma píldoras y pastillas que prometen rejuvenecimiento. Uno gasta en cosmética de lujo e infiltraciones de sustancias antioxidantes en la piel y se nos olvida que el remedio más completo, más biodisponible, más activo para nuestro sistema es un humilde aceite que La Naturaleza da. Nos empeñamos en cambiarla, en transformarla y en alejarnos de ella y, ¿sabéis de que nos estamos alejando y qué es lo que estamos desperdiciando? : estamos desperdiciando mecanismos de supervivencia que, durante eones, las plantas han ido desarrollando para hacerle frente a nuevos entornos y para poder alimentarnos.
Espero que os haya gustado e interesado mucho este artículo.