Introducción al aceite vegetal de acebuche silvestre

Introducción al aceite vegetal de acebuche silvestre

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Este aceite forma parte de lo que yo llamo la nueva generación de aceites para cosmética y me llevaría páginas y páginas de escrito sobre esta maravilla de La Naturaleza. Intentaré dar aquí una visión resumida y lo más completa posible.

Vivir en directo las imágenes de arriba es un lujo para alguien que, como yo, trabaja delante de un escritorio en una ciudad contaminada donde la desconexión con La Naturaleza es tan palpable como que la mayoría de la gente no soporta ya una gota de aceite en su piel si éste no es antes modificado en el laboratorio en algo más bien inerte y sin vida (sin color, sin olor, sin sabor, sin personalidad) y no lo aceptan tampoco si no lo encuentran en vidrios maravillosos que el marketing ofrece por doquier. ¡Pobres consumidores finales!: perdónales señor porque no saben lo que hacen!.

Este excepcional aceite de producción limitada (sólo se recogen unos 400 litros aproximadamente cada año) proviene al 100% de acebuchina salvaje recolectada en los acebuches silvestres que nacen y se desarrollan de forma natural en las 75 hectáreas no cultivadas de la finca “Cortijo Virgen de los Milagros”, localizada en Jaén, en el entorno del Parque Natural de Sierra Mágina y perteneciente a la familia Montabes Vañó cuya empresa familiar www.monva.es acuña tradición y experiencia y sigue el legado olivarero familiar desde 1972.

El acebuche, Olea europea vr. sylvestris es el ancestro del olivo y hasta que entraron los fenicios en el territorio español, era el aceite que utilizaban los habitantes en España por aquel entonces. Algo muy diferente de otros acebuches es que no es cultivado, nace de forma espontánea en la finca perteneciente a la familia. ¿Qué implica que sea silvestre?. Para mí esto es muy importante en un aceite ya que poseerá una química libre, no amansada por el hombre. El árbol debe desarrollarse sólo, sin ayuda, sufriendo calor, frío, sed, depredadores (conejos, sobre todo). Crea así unos mecanismos de defensa sorprendentes para sobrevivir: elige nacer entre rocas aprovechando alguna fisura entre ellas y crea espinas y dureza en sus hojas; todo ello para que los conejos y liebres no lo coman. El mecanismo de supervivencia es increíble y, como tiene que sobrevivir a sequías prolongadas, su química es sorprendentemente compleja y rica, muy rica en antioxidantes como veremos más adelante. Crece entre ajedreas, romeros, tomillos y flores silvestres, lo que aumenta y enriquece los matices aromáticos en el aceite final como expresaré más tarde.

MI EXPERIENCIA CON LA EMPRESA
En mi trabajo intento regirme por este dato en la medida de lo posible: si no conoces la planta, no conocerás bien el aceite con el que trabajas. Mi relación con la empresa comenzó el mismo día que la conocí. Encontré transparencia total y disposición a aclararme todas las dudas y preguntas sobre este aceite. Luis y Francisco Montabes, son dos hermanos que regentan el negocio familiar y, creerme: No hay un producto excepcional en el mercado si los productores no son especiales, únicos. Y eso es lo que ellos son. Los admiro por su trabajo, por su producto y por acercarnos la planta a nuestras mentes y a nuestra casa. Recuerdo que entré a comprar una botellita de 250ml en una oficina administrativa que la empresa tiene en Madrid e hice mi pregunta indiscreta: oye, ¿tienes análisis de este aceite?, resulta que les encantó pasarme toda la información disponible y comentarla conmigo. Desde entonces forman parte del equipo de expertos de Escuela Esenco.
Os cuento un secreto: nunca me emocioné con un aceite hasta el punto de caerme las lágrimas. Recuerdo a Luis Montabes abrir una botella de acebuche y hacerme una cata improvisada allí mismo en la oficina. No pude evitar el que aparecieran lágrimas en mis ojos, me emocioné. Era tan aromático el olor, tan sutil, tan calmante! La primera nota que encontré era a hierba recién cortada y en ese instante sabía que había encontrado un producto diferente, un producto con posibilidades cosméticas antioxidantes muy grandes pero también un aceite que impactaría en el sistema nervioso.
La dificultad más grande que encuentro cuando hablo del acebuche para cosmética es que la gente lo identifica con un olivo. Veamos esto:

DIFERENCIAS ENTRE ACEITE DE OLIVA Y ACEBUCHE: Esta pregunta la contesta Luis Montabes en https://www.escuelaesenco.com/preguntale-al-expertoluis-montabes-2/
Ahí dice (os invito a leerlo) que a nivel químico la acebuchina contiene algo más de ácidos grasos poliinsaturados debido a que la proporción hueso/pulpa es mayor que en cualquier variedad de aceituna y también, al menos potencialmente, puede presentar un mayor contenido en antioxidantes o polifenoles, lo que se llama contenido fenólico. A niveles organoléptico el aceite de acebuchina silvestre que ellos producen presenta un perfil más armónico y sutil, mejor ensamblado en sus notas de aromas y sabores, de lo que es normal encontrar en un aceite de oliva virgen extra.

MI EXPERIENCIA CON EL ENTORNO Y LA PLANTA
He tenido el honor de estar en este cortijo y experimentar todo esto: https://www.youtube.com/watch?v=7gFrHgXXJQs
Gracias a la generosidad de la familia he podido estar en el cortijo 2 veces, una recolectando las acebuchinas como un trabajador más. Gracias a lo que vi allí pude entender mucho más el producto. Me di cuenta que el entorno SÍ influye en el resultado final (cosa que sabes teóricamente pero no por experiencia vital muchas veces), vi el árbol (arbusto) y antes de eso creía que se parecía a un olivo pero es muy diferente, vi cómo se abre paso la vida a través de las fisuras de la roca, palpé las hojas espinosas, vi su resistencia (nada que ver con el olivo), recogí acebuchinas manualmente a primeras horas de la mañana, vi los tamaños, las dificultades que tienen los trabajadores para limpiar el árbol de acebuchinas, el clima, el terreno en sí; vi las ajedreas, los tomillos, los romeros, la sierra entera, su amplitud. Vi una cosa sorprendente: el viento trae polen de los campos de olivo de los alrededores y nacen hibridos naturales entre olivo y acebuche y, sin embargo el gen predominante sigue siendo el del acebuche y el resultado del fruto son acebuchinas! Pero ves que una parte del árbol tiene acebuchinas pequeñitas y la otra parte acebuchinas más grandes y ves que las hojas del arbusto se alargan más queriendo parecerse a las del olivo. Es algo increíble estar allí y aprender de los mejores. Luis y Paco me ayudaron tanto a entender este producto que les estaré agradecida por siempre.

MI EXPERIENCIA CON ESTE ACEITE
Durante muchos años he intentado buscar calmar el sistema nervioso de mis clientas a través, no de los aceites esenciales sino de los vegetales. Durante mis años trabajando en gabinete he tenido que atender situaciones donde la persona o su piel no toleraban ni una gota de aceite esencial y me planteé cómo ayudar con los aceites vegetales aprovechando el porcentaje de volátiles que existen en algunos de ellos. Además era un reto para mi. El aceite vegetal de acebuche supuso todo un descubrimiento por su porción de insaponificables. Cuando lo usas sin más, en la piel, es muy, muy relajante, impacta sobre el sistema nervioso calmando y haciendo respirar a la persona. Sabía entonces que podía ayudar a señoras en una menopausia difícil donde están más irritadas, duermen peor, la piel se vuelve sensible, etc y comencé a trabajar con él añadiéndolo en formulaciones. Utilicé también este aceite en masajes faciales para buscar relajar a niños y mayores (sin problemas de piel tipo dermatitis, eccemas, psoriasis) y funcionó. Entonces comencé a preparar oleomacerados con plantas como hierba luisa, caléndula, hipérico, árnica, pasiflora, pensamientos, etc para aprovechar los triterpenos antiinflamatorios y muy curativos de las plantas (no están en los aceites esenciales) y esto supuso un cambio importante en mi profesión porque podía ayudar de forma muy sutil y eficaz y con unos resultados sorprendentes. Comencé a aprender sobre plantas y aceites vegetales como nunca antes había soñado. Hasta el punto de que es una de mis especialidades. El aceite de acebuche se absorbe tremendamente en la piel y lo uso mucho en pieles maduras, con manchas, etc. es un aporte de antioxidantes tremendo ya que cuenta con 250 antioxidantes conocidos!!!!!! Su aroma es fascinante y muy complejo, al igual que su química: huele a hierba recién cortada, plátano, planta de tomate, alcahofas, es suave, tranquilo y tremendamente relajante.

Podéis ver este vídeo de hace algún tiempo ya: https://www.youtube.com/watch?v=F2J1Xux5ark
Si deseo combinarlo con aceites esenciales, va muy bien con nerolí, con pettigrain, con ajedrea.
Este es un aceite estrella en este curso: https://www.escuelaesenco.com/courses/sistema-nerviososu-equilibrio-con-oleomacerados-y-plantas-a-traves-de-la-piel/
Llegado a este punto tendríamos que estudiar sobre su química y eso lo dejaremos para otro artículo que será el siguiente que escriba sobre el acebuche.

Si tenéis alguna duda o hay alguna pregunta podéis dirigirla a escuelaesenco@gmail.com y os contestaremos Luis Montabes o yo según la pregunta.
Espero que este artículo te sirva para profundizar en tu profesión.

This Post Has 2 Comments

  1. Paty

    Y para qué me serviría a mi este aceite. Yo no soy Cosmetóloga

  2. Marta

    Excelente información. Muy agradecida. Pero en Argentina no hay. Qué pena. Gracias, gracias,gracias, por compartir tus conocimientos. NAMASTE!!!

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